El haber mandado a empleados públicos a hacer una actividad frente a la Central del FMLN conocido por la militancia como el 1316 fue una actividad descabellada por parte del alcalde capitalino. Ello, lejos de ganarle simpatía de parte del pueblo, automáticamente causó el repudio de la población y de la militancia del partido y nos avisa de lo que nos puede venir.
